LA VERDADERA AMISTAD
Las tres preguntas fundamentales que nos podemos plantear son: «¿Creo yo en Dios?» Ésta no lleva muy lejos. «Los demonios creen y tiemblan». «¿Tengo trato con Él?» Acabamos familiarizándonos con las personas con quienes tratamos ciertos asuntos. «¿Es Dios mi amigo? O por decirlo de otro modo, ¿amo yo a Dios?»